A TI, QUE NO ME AYUDASTE.


                                         
Probablemente no sepas quien soy, a estas alturas pensarás que no viene a cuento.
Viene a cuento porque sufrí abusos sexuales en mi infancia cuando iba contigo a clase y tu no ayudaste en nada a aliviar mi sufrimiento. Ni tenías porque, pensarás.
Y quizá tienes razón.
Lo que nunca debiste hacer es tratar a una compañera tuya, en ese momento mucho mas débil que tú, como lo hiciste. Llamándome retrasada y participando en las humillaciones con casi todas las demás, que me pegaban a la salida de clase, me enganchaban etiquetas de precios en la espalda, me llamaban bicho raro y me hacían un vacío insoportable muy difícil de llevar añadido a lo que estaba pasando en casa.
No se si recordarás todas estas anécdotas, cuando me dejabais tirada en el patio.Tres años me pasé prácticamente sola, en silencio.
Solo una niña de un curso superior se sentó el último año a mi lado y me habló. Ese buen acto, no se olvida.
Era más fácil humillarme y llamarme retrasada como me llamabas, pegarme a la salida de clase, reírse de mi, decirme que era rara porque no tenía padres y llamarme pequeña Lulu. Era más fácil esto ¿verdad?.
El bullying destruye infancias.
El bullying destruye personas.
El bullying destruye vidas.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.