¡QUE SABRÁN!

                                       
Muchas veces he pensado que era una tontería y algo que no valía la pena el escribir en mi blog. Pensaba que nadie lo leía, que a nadie podía interesarle lo que yo pudiera sentir, y que sería mucha casualidad si otra víctima descubriera en la red mis escritos.
Me siento muy contenta de ver que si hay personas que me leen, que me apoyan, que yo les ayudo y se sienten reconfortadas conmigo al igual que yo con ellas.
Ojala no fuera una lucha en valde todo este camino de espinas que son estos abusos, estas vidas interrumpidas tan tempranamente por monstruos sin escrúpulos y sin moral.
Muchas veces también me siento tan sumamente ridícula por haber expresado este secreto tan profundo de mi alma a personas equivocadas. Alguien me dijo: "nunca esperes nada de nadie", y tenía razón, es un pozo sin fondo para la mayoría de nosotros, supervivientes.
Es tanta la soledad que puedes llegar a sentir que creo que te buscas alicientes en la vida, para no darte cuenta de lo aislado que estás.

Siempre he sabido que era diferente, de pequeña ya lo sabía, cuando se produjeron mis primeros abusos, el día de mi octavo cumpleaños, cogí un miedo atroz a los chicos, hombres, al sexo masculino en general, recuerdo esconderme detrás de los semáforos, detrás de las farolas cada vez que veía a alguno, era pánico lo que sentía. Nunca se lo dije a nadie, de pequeña, de adolescente si lo hice, pero esa persona no me creyó, no me hizo ningún caso, ni me prestaba atención, o no quería oir lo que le decía.
Después, paso otra vez a los 11 o 12 años, siempre he sacado muy buenas notas, soy buena estudiante, pero bajó por completo mi rendimiento escolar, me aislé completamente, me maltrataban en clase, lo que agudizaba mi depresión, y logré pasar los tres últimos cursos de EGB a duras penas. Recuerdo estar sentada en el plinton, en la clase de gimnasia, y darle vueltas todo el rato a las situaciones que vivía cuando se producía el abuso.
Esa imagen se repetía constantemente en mi mente, y yo le daba vueltas, y más vueltas analizándola sin ni comprenderla siquiera.
Recuerdo algunas escenas, otras no, del abuso digo, se que el cerebro las bloquea, como cuando sufres un accidente. Es lógico, supongo que no me gustaría acordarme de todo, debe doler mucho.
Aunque me he planteado seriamente a veces, que me hagan una regresión, para ver todo con claridad.


Ahora pienso en mi vida y he hecho tantas cosas y he tenido tantos comportamientos inexplicables, que todavía me da mas rabia porque nadie se paro a pensar, pero ¿que es lo que le pasa a esta chica? en vez de regañarte, hundirte mas, humillarte y desvalorarte.
Entiendo ahora todos mis comportamientos, y las secuelas siguen, se van modificando con los años, con el tipo de vida que llevas, con tus circunstancias, pero siguen ahí, siguen todos los jodidos días de mi vida, siguen fastidiándome muchos momentos y muchas vivencias que de otra manera seguro disfrutaría.


Esto es una mierda, a veces cuando por culpa de mis reacciones se llega a alguna discusión con la persona que quieres, preferiría que se me tragara la tierra, desaparecer y no sufir ni destrozar la vida a nadie con mis estúpidas reacciones.
Después vuelve la calma, pero el fantasma sigue ahí, yo siempre lo describo así, agazapado, esperando el momento, que cualquier comentario te haga saltar, cualquier imagen, cualquier persona, cualquier situación te reporta a ese dolor y vuelves a sentirte fatal, con rabia e impotencia y sin poder hacer nada para remediarlo.

Me alegro, bueno no me alegro porque lo hayan pasado también, evidentemente, pero si de que alguien más no encuentre tan descabellados mis comportamientos y mis miedos, y no me ridiculicen ni resten importancia a mi manera de pensar.
¡"Ya pasó, olvídalo"! ¡Me han dicho más de una vez! !NO SOPORTO ESA FRASE, NO LA SOPORTO, ME PONE ENFERMA QUE ME DIGAN ESA FRASECITA!!!
¡Que coño sabrás tu de como me siento, de lo imposible que resulta olvidarlo y de los difícil que es no contestar mal a quien te lo dice!!!
¡QUE SABRÁN!