"MI RELACION CON EL SEXO"

Este tema es también un handicap en la vida de muchas personas. Y sobre todo en la vida de quienes hemos sufrido abusos sexuales.
Desde el momento en que sufres los abusos, cambia, inconscientemente tu visión de la sexualidad. Ni la conocias, ni sabias lo que era. Y de repente aparece en tu vida de niño, en tus sueños por las noches.
Empiezas a tener fantasías, ¡con 8 años!. Violentas, esas son las que recuerdo, de violaciones.
Me quedo horrorizada cuando recuerdo con tanta claridad mis fantasías!
¿Por que no las olvido?  ¡No lo entiendo! 
Es el hecho de las imágenes que tenia en mi mente y tambien me intranquilizan    los pensamientos recurrentes que aparecían en mi mente infantil.
Creces, unos cuantos años más, se repite el abuso, pero al contrario de cuando tenia 8 años que me daba autentico terror cualquier persona del sexo masculino, ahora en la pre-adolescencia, en mi caso, sucede todo lo contrario.
"Promiscuidad". Esa es  una palabra que  define  mi actitud durante muchos años.
Se que hay  vertientes de secuelas de los abusos que son justamente al revés, coges un odio acérrimo al  sexo.
Una cosa no es ni mejor ni peor que la otra. Vives por y para el sexo, es una válvula de escape, que justificas con mil y una excusas que para ti siempre son validas.
Un novio detrás de otro, sexo por que si, como una droga, ¡peor!
No era consciente de lo que me hacia a mi misma, ni porque lo hacia. Era un acto compulsivo, automático, se convirtió  en una necesidad, como el respirar.
Hasta que al cabo de muchas relaciones en vano, esporádicas o duraderas, encuentras por fin a una persona diferente, especial, que te hace ver que no tienes solo el  sexo para ofrecer, ni  tu cuerpo, ni  tu físico, que hay algo más, que posees muchas  cosas buenas que valen la pena y que nadie, ni tu misma te molestas en sacar a la luz.
Coincide entonces, en mi caso al menos, con la toma de conciencia del abuso que sufrí, de que tu comportamiento tan radical, tus experiencias, tu manera de vivir o de ver la vida hasta ese momento corresponden a un impulso creado por la vivencia traumatica que pasaste.
Nadie se paró nunca a analizar mi comportamiento, ni familia, ni psicólogos,   ¡NADIE!
Tomé también conciencia de las múltiples secuelas que tengo derivadas de ese hecho.
¡Y yo que pensaba que era rara!
Simplemente respondia inconscientemente al daño que me habían hecho. Odiaba mi cuerpo, mi vida, me odiaba a mi misma por comportarme como lo hacia sin saber por que!

Hace pocos años que he despertado a  la realidad de mi vida, y mis secuelas han cambiado, no me dejan nunca, se modifican, se transforman, como la energía, pero siguen ahí,  adaptándose a mi vida y momento actual.
Ni son mejores ni peores, son igual de dolorosas que antes, solo que ahora soy consciente de ellas y antes no.
También ahora veo muy claro todas las personas que me han perjudicado a lo largo de mi vida y contribuyeron  a que siguiera siendo un infierno.
Ahora soy adulta y aún así, siguen a veces, según que personas, sobre todo de mi "familia" anulandome y haciendome sentir  como una mierda.
Si, guardo cierto odio y rencor hacia gente que formó parte de mi pasado, de mi infancia,  hacia la sociedad que alimenta estos comportamientos, hacia los autores de los abusos y  a  quien los permitió y no me ayudó.
Como digo siempre, hay que aprender a vivir con ello.


"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"