"NO ME GUSTAN LAS DUCHAS AJENAS"

   


Una de las cosas que me resulto positiva de los grupos de ayuda mutua (GAM), fue aparte  de poder conocer personalmente a personas que habían pasado también por abusos, el hecho de saber que mis "manías" o fobias, como quieras llamarlo no eran tan exclusivas de mi persona.
Hay una en concreto que tarde en darme cuenta que era una secuela. Es el pánico, el asco, la manía que le tengo a las duchas y bañeras ajenas, sobre todo a las duchas. No las soporto. 
Yo me baño y me lavo evidentemente pero es en mi casa, fuera de ella me cuesta horrores. Incluso en mi baño me ducho rápido, no me recreo debajo del agua ni nada de eso, el tiempo justo para enjabonarme, pasarme el agua y fuera. ¡¡Me siento super incomoda incluso en mi propio baño!!
Imaginaos en un baño extraño y mas si es ducha, es una pesadilla para mi! 
Esto evidentemente me supone un hándicap a la hora de quedarme en casa de alguien, salir de viaje o fin de semana. ¡Menos mal que ahora salimos poquito, así no tengo que enfrentarme a eso!
Al pensar en una ducha me viene a la mente una de cuando tenía unos 5 o 6 años, en una casa que teníamos alquilada para los fines de semana fuera de la ciudad donde vivíamos. La recuerdo como algo asqueroso y no se porque, ¡porque que yo recuerde  tenían la casa muy limpia!
Hay cosas que no las recuerdo, a veces pienso que mejor no acordarme  
Otras no, me gustaría verlas bien claras en mi mente.
De mayor me he apuntado varias veces a algún gimnasio y he tenido que dejarlo a los pocos días ¡por el esfuerzo sobrehumano que me suponía el meterme en las duchas del gimnasio! ¡Ya se que suena patético y ridículo, pero es así, me pasa eso!
Un compañero del GAM, comento que a el también le pasaba y que antes que le tacharan de gorrino se fue del gimnasio.
En la piscina tampoco se tirarme de cabeza y he estado un montón de años pensando que era por miedo, porque me debí dar un golpe en algún intento, pero resulta que nos han explicado que esta es una de las secuelas que también deja el abuso.