"CREO QUE TENGO UN ÁNGEL"


Si, a veces creo, sinceramente, que tengo un ángel. Y yo no es que crea en estas cosas, pero si no, no me explico como es posible haber salido de tantas situaciones totalmente sana y salva.
Esta claro que del abuso no me libró, y de las secuelas tampoco, pero como me han comentado alguna vez, lo que no te mata, te hace más fuerte y te sirve para crecer e incluso, encaminar  tu futuro. 
He ido con la moto a toda velocidad, a las 5h de la mañana, cruzándome la ciudad entera, de una punta a otra, después de venir de fiesta y nunca tuve ningún accidente ni provoqué yo ninguno, que ahora que lo pienso era una irresponsabilidad muy grande la que cometí. 
Conduzco muy bien, todo hay que decirlo, pero aún así, si estas cansado, sin dormir, con tanta inestabilidad emocional, no es nada prudente por mi parte poner en peligro ni mi vida y mucho menos la de otro.
Yendo también en la moto de un amigo, sin casco, por un caminillo de tierra a las afueras de la ciudad, tropezó con unas piedras y salí disparada por los aires. Caí y solo me raspé el trasero y un poco el brazo, nada más. Increíble. Por esquivar a un perro también, otro compañero freno en seco y salté de la moto. Mi mano quedó aplastada bajo la rueda del coche de delante que dio marcha atrás para ayudarnos. Ni me la rompí, nada. 
En el  año 99, en una revisión ginecóloga de rutina, me detectaron una displasia severa en grado 3, a un paso de convertirse en cáncer. En un par de días me operaron y después he tenido mis tres hijos sin problema. Me hago mis revisiones puntualmente y por suerte siempre todo bien. ¡Para lo irresponsable que era en cuanto a las relaciones sexuales que tenía, ¡también tuve mucha suerte!.
Me iba yo sola, a las tantas de la madrugada, por los barrios mas escabrosos de la ciudad, con todo tipo de gente anduviendo por las calles. No tenia miedo, nunca me pasó nada. Nadie me atacó, ni se metió nadie conmigo, ¡un verdadero milagro!
Anduve con gentuza muy poco recomendable y salí siempre airosa.
No se como me las ingenio que la vida, pese a lo malo que he vivido, siempre ha sabido protegerme en muchos momentos que hubieran podido ser muy arriesgados.
Con la anorexia y la bulimia que he tenido durante más de once años, no me ha faltado nunca la mestruación ni he tenido secuelas graves por ello, y ¡once años son muchos años vomitando la comida y por debajo de mi peso!
He dejado por mi misma la bulimia, deje también las drogas de diseño, me alejé de malas compañías  todo por mi misma, sin ayuda de nadie. El intento de suicidio. 
¿Que me impulso a no continuar con el?
¿De donde he sacado esta fuerza? ¡Ni yo lo sé! Tiene que ser un ángel de la guarda que me protege, ¡si no, no me lo explico!