"DESCUBRIENDO VERDADES"

                                                     
La vida, cuando eres pequeño la ves bajo el prisma que te indican, del color que quieren que la veas y no hay más. Tu eres inocente, no te planteas que lo que te dicen, lo que ves, lo que vives, no es la total realidad.
Yo no me crié con mis padres, crecí siempre con mis abuelos, porque "según ellos, mis padres eran hippies, muy jóvenes y no sabían ni querían cuidarme". A medida que me he ido haciendo mayor, y sin saber aún muchísimas cosas relacionadas con este tema, he podido ir averiguando y sabiendo que no tenía mucho que ver lo que yo creí durante tantos años a lo que era en realidad.
Y que conste que para mi, mi abuela, me ha hecho de madre siempre y la quiero muchísimo,(falleció hace dos  años) pero también he de reconocer que era muy manipuladora y orgullosa, cosa que causó muchos conflictos entre ella y yo. Supongo, y me gusta creer que a su manera, es verdad que me quería, no quiero pensar otra cosa.
Lucharon, bueno, luchó mucho mi abuelo por conseguir mi custodia, ya no se si porque de verdad pensaba que no iba a estar bien con mis padres o simplemente por joder, por hacerles daño al no ser mi madre de su agrado y mi padre pasar de lo que el decía y seguir con ella porque la quería.
Crecí con miedo a mis propios padres biológicos, cada vez que veía a mi padre o madre, les tenía miedo, me aterrorizaba que fueran a secuestrarme, a hacerme algo, ¡yo que se! era una niña, vivía bajo la influencia de lo que oía en casa. Me planteo a menudo, si mi padre pasó también por lo mismo que yo, no lo se, pero eso también explicaría muchos de sus comportamientos, por así decirlo, "rebeldes e inconformistas para con sus padres, mis abuelos y su deseo de escapar de ellos. Como lo tuve yo.
De mayor, la relación era cada vez mas difícil con mis padres, llamaban, de vez en cuando, y siempre en casa se montaba un cirio, había dos o tres días de mal humor, mal estar, enfados, gritos.  ¡Me gustaba tanto que llamara mi padre, pero a su vez lo temía porque ya sabía lo que venía después!.
Me hablaron siempre, a veces con sutileza, otras veces no tanto, generalmente mal de mi madre, y la verdad, la conocí poco, pero hubo de todo, bueno y malo, pero ahora que soy madre y voy haciéndome más adulta, empiezo a ver cada vez más una imagen de ella que no tenía.
Además, haciendo recopilación de recuerdos en en baúl de mi memoria, en la época cuando ocurría el abuso, casualidad que encontré dentro de un armario de casa, una bolsa enorme, como las de basura, llena, llenísima de correspondencia de mis padres, ¡pero muchísimas cartas!. 
Tonta e inocente de mi, no se me ocurre otra cosa que decirlo, y esa misma tarde, cuando volví del colegio y me disponía a empezar a leerlas, la bolsa había desaparecido. La habían tirado. Me enfade mucho, pero era una niña y ¿que podía hacer? no tienes ni voz ni voto. 
Muchas veces se lo había recriminado de mayor, el porque tiraron la bolsa, ¿que escondían? ¿que es lo que no querían que supiera?  Estoy segura que hubiera averiguado muchas cosas de ellos que nunca ya sabré. No me dejaron saber.
Guardé mucho tiempo una carta que le escribí a los 16 años a mi padre, en una de las múltiples discusiones que tuve con mi abusador, diciéndole, suplicándole que viniera a buscarme, que me secuestrara, que me sacara de allí por favor. Creo que la perdí, pero la guardé muchísimos años.
Cuando falleció mi padre, de lo que me avisaron el mismo día, de una manera muy brusca, (me lo dijo la familiar política borde que me había amargado la vida tanto),  yo y dos o tres familiares más cogimos el tren y fuimos al entierro, vivíamos a 1000km de distancia, . 
Recuerdo como si fuera ahora que mientras cerraban la lápida, mi madre lloraba, y yo quise ir a abrazarla, miré a uno de mis familiares esperando su aprobación, esperando que me indicara que podía ir, y al no ver ninguna reacción por su parte, ¡idiota e inocente de mi no fui, me quede allí, quieta!. 
¡Que tonta! 
¿Porque no haría caso a mi instinto y fui a abrazar a mi madre si me nacía el hacerlo?  
Después, entre que mi vida ya era de por si muy inestable y la relación con ella tampoco fue  a más, no tuvimos grandes ocasiones para hablar ni para conocernos, antes de que también falleciera. Ya era demasiado tarde emocionalmente hablando, supongo que tanto por su parte como por la mía.
Con los años, y viendo como ha sido mi vida, como me han manipulado, humillado e ignorado mi familia, incluso después de haber tenido a mis hijos, creo que mis padres no eran como me los pintaron, la versión que me contaron de ellos, la que me hicieron creer, empieza a perder peso y empiezo a darles la razón de actuar como actuaron, posiblemente forzados por los mismos motivos por los que me revelaba yo.
Y se que muchas cosas nunca las sabré, pero me alegro de ir redescubriendo la que creo es la verdad.