"LA INJUSTA ACADEMIA MOLIERE DE BARCELONA "




Por estabilizada que tengas tu vida, evidentemente, no olvidas. Y a veces, ¿por que no? te apetece despotricar, te apetece soltar, largar, hablar, gritar, una de las tantas injusticias sufridas.
Si, me apetece no silenciar mas algunas de las, como digo, injusticias que se cometieron conmigo y que aún, a dia de hoy, sigo sin entender.
Y tu persona, tu esencia, queda marcada por unos acontecimientos no buscados.
Ya no solo quiero referirme a los abusos sexuales, también a los psicológicos, que los sufrimos una gran mayoria de victimas de abusos,antes, durante y despues de los mismos.
Y como digo, por muy estabilizada que tengas tu vida o intentes tenerla, algo o alguien te reporta a recordar esa infancia, esa adolescencia, esa vida, que es la tuya.
Esa mierda de vida en la que yo era la protagonista pero los demas eran los putos villanos que me la jodian y masacraban hasta lo indecible.

Quiero referirme a la Academia Moliere en Barcelona, una academia, que a dia de hoy, creo que, al menos, no existe o en el mismo sitio en el que estaba, ya no está.
Una academia en la que aterricé con solo quince años debido a que mi querida y asquerosa ex familia, se les ocurrió la brillante idea, mis abuelos (el pederasta y esposa), mis tios, hermano y hermana de mi padre y sus esposos, todos ellos decidieron que ese mes de enero dejaba el instituto, porque si, porque les apeteció, otra vez, manejar mi vida a su antojo, cual marioneta, meterme otra vez a repetir octavo curso, que tenia ya aprobado y con mi titulacion, para despues, en septiembre empezar en esta susodicha academia de los horrores.
Porque, no te lo pierdas, mi queridisma tia, la que me partió la botella en la cabeza, dejándome una "bonita cicatriz en la frente", era vecina de una de las profesoras. Y pensaron, muy perspicaces todos ellos, que asi, me encarrilarían y me haría una señorita de bien. Una señorita que a su vez habia sufrido abusos sexuales en casa y seguía recibiendo maltrato piscológico por parte de todos.

Pues esta Academia Moliere, para mi y para alguna otra compañera, que ella fue lo único bueno que saqué de esos dos años, se convirtió en poco más que un regimen militar.
La ropa, el pelo, la ropa, el pelo, la ropa, el pelo. Si, se que lo he repetido tres veces, pero era la misma repetición a la que me veia sometida tooooooodos los dias. En la academia y en casa. Porque, como se conocian, se rendían pleitesia y las broncas eran diarias en los dos ámbitos, académicos y familiares. Y cada día lo mismo, y cada fin de semana, lo mismo. El mismo tema. Que vistiera mejor. Cuando yo y la otra chica  ibamos la mar de normalitas para como estan las modas ahora. Y el pelo, lo mismo, que lo querian corto o recogido en plan moño de la abuela.
Mi ropa era muy nomal, mi pelo también, pues por esta mierda de situaciones, no valieron para nada los madrugones a estudiar economía, contabilidad, derecho, ingles, frances, taquigrafia, mecanografia, NADA!!! Nada me valió para nada porque, debido a todo este mal estar para con mi persona, ese maltrato en la academia y en casa, ni me dieron la opción de recuperar dos asignaturas que me quedaron el último curso y despues de dos años, estudiando como una gilipollas, levantándome a las cinco de la madrugada para sacar unas notas estupendas, por la mierda del pelo y de la ropa, NO ME DIERON EL TITULO.
Un titulo ya ves! Pues no es ninguna tonteria. Porque ese titulo, a la hora de buscar trabajos me hubiera venido muy bien. Porque despues de lo que estudié,  ME LO MERECIA.
Porque fue muy injusto que por castigarme, por no obedecer, por no claudicar al regimen militar de la directora, de la profesora vecina, de mi tia y de mi abuela, por culpa de esa mierda de situación en la que yo era la cabeza de turco y el punto de mira, NO ME DIERON MI TíTULO DE SECRETARIADO INTERNACIONAL.

Que a lo mejor mi futuro hubiera sido el mismo que fue, pero como mínimo, hubiera tenido una opción, esa titulación en concreto que me podria haber abierto algunas puertas, que por culpa de todas estas mujeres,  sus fustraciones y amarguras, se me cerraron en ese campo. Posteriormente, proseguí mis estudios en otros ámbitos totalmente distintos.
En fin, al menos me desahogo contándolo.
Al igual que los abusos sexuales, los abusos de cualquier tipo, cuando los sacas a la luz, parece que pesan un poco menos.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.