"POR L@S GUERRER@S QUE ESTAMOS Y POR LOS QUE YA NO ESTÁN"


A veces hablo con otros supervivientes y somos tan diferentes unos de otros!

Algunos consideramos que nos queda mucho camino por recorrer, si, pero que ya hemos recorrido una parte importante, con logros y metas alcanzadas, con muchos obstáculos, con muchas personas que nos han mermado las fuerzas, que nos han cavado zanjas mas profundas que abismos.
Pero por lo que sea, nos ponemos mas metas, sacamos fuerzas no se de donde, porque sabemos o no perdemos la esperanza de que seguramente, podremos llegar a ellas. (Por suerte, puedo reconocerme en este grupo, de momento).

Otros no tienen la fuerza para llegar. O mejor dicho, tener la tienen, todos la tenemos, pero la pierden por el camino. Pierden la esperanza.
Por desgracia, su dolor puede más, su impotencia, su alma rota puede más. Su fortaleza innata se ve mermada, a pesar de recibir algunos de ellos ayuda profesional, a pesar de contar algunos de ellos con apoyo emocional de allegados. A pesar de todos estos factores. A pesar de, a veces no se puede.
El peso es tan grande que puede más el lado oscuro que dejan los abusos. Y estos vencen. Y se llevan al guerrero.
Y también han sido luchadores, y también han sido fuertes y también lo han intentado con toda su voluntad y ganas. Pero se pierde la batalla.

Otros empiezan ahora a ser conscientes de que han sido víctimas de abusos, que el rumbo que tomó su vida fue consecuencia de esos abusos sufridos, que la modificaron y contrariaron de lo que debería haber sido y no fue.
Y que muchos de estos que empiezan su camino en la lucha de la vida, quizá lo consigan con mucho esfuerzo, con muchas piedras en el camino, o quizá pierdan en algún momento la fuerza y digan ya no puedo más.

Para todos nosotros, para los que podemos seguir, para los que se han quedado en el camino, para los que empiezan, confirmo sin duda alguna que ninguno deja ni ha dejado nunca de luchar, ninguno deja ni ha dejado nunca de ser un guerrero, gane o pierda la batalla.
La lucha por aprender a vivir con las secuelas que nos han dejado esos abusos es el nexo en común que tenemos todos nosotros. Los que estamos y los que ya no están.

Así que, los que estamos no perdamos las fuerzas y siempre, siempre, tengamos en nuestros corazones un pensamiento y un recuerdo para esos luchadores que no lo consiguieron.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.