"ESE VAMPIRO QUE ME PERSEGUÍA, ERA ÉL"



Drácula salia del cuadro, del cuadro grande que había al final del pasillo, de su castillo en los montes sombríos y tenebrosos de Transilvania.
Salia del cuadro y me perseguía por aquel infinito pasillo lleno de puertas, muchas puertas. Yo corría porque sabia que el venia detrás para alcanzarme. Hasta que yo abría una de las puertas, entraba dentro y cerraba deprisa. Y todo esto en blanco y negro, sin color.  Aquí finalizaba el sueño.
Un día tras otro, una noche tras otra, esa pesadilla me acompañó durante muchísimos años de mi infancia. Con los años he conseguido averiguar que ese Drácula, ese vampiro que me perseguía, era mi abuelo del que yo me escondía en sueños y en la vida real detrás de la puerta de la habitación.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.