"¿QUIEN SE VERÁ RECONOCIDO EN MIS PALABRAS?



¿Cuantas personas me leen, me leerán o me han leído y me conocen, sin ni siquiera saberlo?
¿Sin saber que soy yo, aquella niña, aquella adolescente, aquella chica-mujer que pasó, que coincidió un tiempo determinado, en unos años concretos en sus vidas?
De hecho, una persona si me reconoció. Si supo que era yo, por mis escritos en este blog, por alguno de mis post, porque estaba en esa historia, en mi historia.
Y recordó, recordó mi persona, recordó quien era Ambar, quien estaba detrás de ese post, de este blog y que papel había desempeñado en mi vida.  Y si, acertó, me preguntó si era yo. Y si, como digo, acertó.
A veces lo pienso, ¿quien me leerá? ¿quien se verá reconocido en mis palabras, en mi vida, en mis recuerdos, en mis vivencias?
Cuando escribes tu vida, tus experiencias, tus secuelas por unos abusos sexuales sufridos en la infancia, por un abandono paterno, por un maltrato psicológico prolongado en los años, ¿que queda más que convertirlos en información, en desahogo emocional, en detonante para romper otros silencios de muchos otros que aún están sumidos en su propia oscuridad?
Esa oscuridad a la que te condenan esos miserables que abusan de ti, que te maltratan física y psicológicamente.
Esas secuelas que te llevan a vivir una vida deplorable de la que cuesta mucho escapar, porque te atrapa, te tiende una trampa detrás de otra, que huele tu miedo y tu debilidad emocional.
Una vida repleta de personas que se cruzan contigo en momentos determinados, para ser meros espectadores de tu descenso a los abismos, o quizá participes activos de ese descenso, ayudando a que te hundas mas rápido.
O quizá, los menos, te tienden una mano, esporádica, pero allí está, esa mano amiga que empatiza, que minimiza el impacto al tocar fondo y te ayuda a ascender de nuevo.
A pocos importa este tema, a pocos importa que pasa después de unos abusos. Dejan de follarte, dejan de tocarte, dejan de maltratarte,(supuestamente), pues ya está, ya esta todo olvidado!

Mi historia, como la historia de much@s otr@s supervivientes que rompen el silencio, es un grito, es un hecho real que acontece en cualquier parte del mundo, en cualquier estatus social, en cualquier raza o etnia, en cualquier familia, pueblo o ciudad.
Los abusos tienen consecuencias, que nadie lo olvide, que nadie nos olvide porque nuestra lucha, nuestros gritos, son por nosotros mismos pero también por muchos otros que aún no han podido romper su silencio.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.