"COMER Y VOMITAR LOS ABUSOS Y LA PROSTITUCIÓN"


Comía y vomitaba, una vez y otra, hasta diez o doce veces en un día.
A veces me levantaba de madrugada, me ponía a ver la tele y a comer compulsivamente. Después, lo vomitaba todo.
Así durante años en esa espiral destructiva.
Perdí gran parte de mi cabello y durante un año tuve que usar una peluca. Los dientes, sobre todo las muelas, también sufrieron esa devastación.
Y por supuesto, psicológicamente es devastador. Te consume física y emocionalmente. Tanto en la relación contigo misma como en la relación con la sociedad, de la que solo recibes reproches y juicios por tu extrema delgadez y por tus atracones.
La anorexia y la bulimia no sólo son casos de presión por el físico a nivel social y mediático.
Cuando intentaba yo misma buscar ayuda médica, pocas veces relacionaron los abusos sexuales en la infancia o la prostitución con mis trastornos alimentarios.
Tanto en un caso como en el otro, a día de hoy, hay estadísticas y testimonios al respecto. El mio propio es uno de ellos.
Esta relación efecto-causa no tendría que ser pasada por alto y debería tenerse en cuenta siempre como opción.



"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.