"AL COLEGIO QUE NO QUISO VER"







Rescato esta entrada que escribí hace unos años.
Es muy importante que los docentes, los monitores, cualquiera que tenga a su cargo niñ@s sepa vislumbrar o como mínimo, sospechar, cuando un niño puede estar sufriendo abusos. Ese pequeño acto de atención puede cambiar completamente el destino de ese niñ@. 
En mi caso, no tuve esa suerte. Nadie vio nada, nadie se dio cuenta, nadie quiso ver nada. 
Por desgracia esto se repite numerosas veces. Ojos que no ven, niño que sigue sufriendo.   
Esta es la carta que escribí a mi colegio, cuya respuesta fue que lo sentían y que no se dieron cuenta de nada. 
Bueno, mi comportamiento cambio radicalmente, mis notas, la relación con las compañeras que me hicieron bullying durante tres años. 
En fin, ¿no se dieron cuenta o no quisieron ver?   
                          
Buenos días. 
He leído las congratulaciones hacia este colegio.
Yo estudie en él toda mi infancia y lamento tener que decirles que no es oro todo lo que reluce. 
Sufrí abusos sexuales, incesto, por parte de un familiar con el que vivía, mi abuelo, a los once, doce, trece años. 
Durante los tres últimos años en este colegio a nadie pareció importarle mi cambio de actitud, mi bajada exagerada en las notas, mi comportamiento muy introvertido. 
De un año a otro empezó mi calvario del que nadie pareció darse cuenta. 
La susodicha, renombrada y admirada que fue mi tutora durante esos tres años, en los que ni interesarse siquiera de mis circunstancias ni del trato que recibí por mis compañeras de clase, las cuales me pegaron e humillaron durante tres odiosos y horribles años.
En una excursión al planetario con la profesora de química, me caí y me hice un muy doloroso esguince del que nadie reparó ni me llevaron al hospital siquiera. 
Tuve que subir las tres plantas del colegio hasta el laboratorio a la vuelta de la excursión y llegar a mi casa apoyándome en la pared del antiguo cine de mi ciudad del insufrible dolor que sentía. 
Por supuesto nadie reparó en ello. 
Todo esto tuve que aguantarlo en este admirado por ustedes colegio y con unas profesoras a su vez también admiradas que no fueron capaces de ver lo que estaba sufriendo cuando era más que evidente y estaba a la vista de todos.
Aún a día de hoy sigo pagando por las consecuencias de aquel abuso, de aquellos años en los que me pase la media hora del patio sola sin nadie con quien jugar ni hablar. Con un bullying por parte de algunas compañeras de clase hacia mi persona horrible.
Sinceramente, no se lo perdono a la persona que abuso de mi, mi abuelo y guardo un rencor considerable al colegio por no darse cuenta de nada siendo las señales más que evidentes de que algo me pasaba.  

¡Muchas gracias por nada querido colegio!

Es muy importante dar a conocer los comportamientos de los niños entre docentes, cuidadores, monitores, etc. Deben estar atentos, como digo siempre, los niños gritan muchas veces sin voz, con comportamientos, con actitudes, con silencios.


"CADA ABUSO QUE EVITAMOS SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS" 
Ambar IL.