"LOS ABUSOS SEXUALES EN LA INFANCIA Y LA DESCONFIANZA"



Las relaciones de pareja de una persona que ha pasado por abusos son normalmente muy complejas y tormentosas. Tiendes a buscar, sin ser consciente de ello, personas que de alguna manera te anulan, te humillan y te hacen sentir como te sientes tu siempre, como un objeto sin valor al que pueden machacar y tu te das cuenta siempre demasiado tarde. 
Pero vuelves a caer. 
Una vez y otra.
Mi primera pareja fue una relación de 5 años,  con boda incluida.  La infidelidad, con esta persona, no se si por inmadurez  o más bien por la promiscuidad que llevaba añadida como secuela, fue la nota de esta relación. Pero a el le daba igual, lo sabia, eramos unos críos. Y yo pensaba que si esto era el matrimonio, ¡vaya chollo!
¡Que inconsciente e ignorante era!  
Dejamos la relacion a los cinco años y yo salia con un compañero de clase. Duramos unos dos años. Pero yo empecé a querer salir de fiesta, con otro estilo de gente y acabó por romperse la relación. Aquí nunca hubo malos tratos en ningún aspecto. Era buen chico también.
Las demás relaciones largas que vinieron después, que fueron unas cinco o seis más de uno, dos años, fueron iguales en los componentes de la violencia física y/o psicológica.
Patadas, insultos, humillaciones, incomprensión, una locura, y una tortura. 
Cada pareja era peor que la anterior, no es excusa, pero también eran personas con vidas un tanto desestructuradas.
¡Parecía que hacía una entrevista antes de conocerlos porque todos coincidían en las mismas actitudes!
Yo no estaba bien con ninguno de ellos, se convertía siempre la relación en un infierno de maltrato si no físico, psicológico, añadiendo además mis trastornos alimenticios, mi intento de suicidio, mi inestabilidad familiar carente de apoyo alguno.
Me veía sola, enganchada a relaciones que no me aportaban más que dolor, angustia y por supuesto, más soledad.
La desconfianza hace mella en la vida de muchas personas victimas de abusos, y es una condena que pesa.  
No te fías de nadie, y  de los hombres, menos.  Encima, en mi caso, tengo el añadido de la prostitución, tantos años, viendo, soportando, escuchando los deseos ocultos y perversos de algunos hombres, lo cual agravaba más mi desconfianza en ese género.
Más discusiones por este tema. Dejabas la relación una semana, volvías, una dependencia total a ese tipo de parejas.
¡Era como algo que no podía controlar! 
No tenía ayuda por ningún lado, solo me llevaba golpes por todas partes e incluso, varias personas de mi familia me acusaban de ser la culpable de lo que me pasaba y que me aguantase, que yo me lo había buscado.
¡Te ves tan sola! 
Yo estaba convencida que no merecía nada mejor que eso, que era culpa mía y por eso salían mal todas las relaciones, que era imposible que mantuviera una pareja por mucho tiempo.
Entre todos, ¡me han humillado tanto algunos de ellos, me han hecho sentir tan poca cosa! 
Un psicólogo, de la seguridad social, me llego a decir que yo me buscaba los malos tratos de mis parejas porque los confundía con mi promiscuidad sexual. ¡Claro, pobrecitos! 
¡¡¡¡¡¡¡¡¿Y yo que? !!!!!!!!!!!!!
Aún me dura parte de esa desconfianza, lo que mas me gustó de mi pareja actual, es que no se parece en nada a todas esas anteriores relaciones, ni como pareja, ni como persona. No cumple ninguno de los requisitos que tanto odio, de la imagen que yo tengo formada de algunos  hombres, cosa que yo agradezco enormemente y lo que nos ha llevado a hacer duradera la relación.
El mundo personal de cualquiera, ya de por si es complejo, pero el de una victima de abusos, todavía lo es más. 
Puede llegar a convertirse en una verdadera pesadilla.

"CADA ABUSO QUE EVITAMOS, SON MUCHAS VIDAS QUE SALVAMOS"
Ambar IL.